Cómo hacer buenas tarjetas de memoria: 7 principios clave

Cómo hagas tus flashcards cambia mucho su eficacia. Una pregunta por tarjeta, preguntas concretas, capturas para los diagramas: 7 principios con ejemplos.


Si estudias con tarjetas de memoria (flashcards) y cada vez que repasas te atascas en las mismas tarjetas, o tienes muchas en las que no queda claro si acertaste o no, ha llegado el momento de corregir las propias tarjetas. Una tarjeta bien hecha se recuerda y se comprueba en unos segundos, y deja claro si acertaste o fallaste.

1. Una sola pregunta por tarjeta

Es el principio más importante. Con una tarjeta como «¿Cuáles son los cinco orgánulos celulares y qué función tiene cada uno?», es fácil creer que acertaste aunque solo recordaras una parte, y tampoco sabes qué parte olvidaste. Divídela en cinco tarjetas. Tendrás más tarjetas, pero cada una se resuelve mucho más rápido.

  • Mal ejemplo: «¿Cuál es la definición de ácido y de base, con ejemplos?»
  • Buen ejemplo: «¿Cuál es la definición de ácido de Arrhenius?» / «Da dos ejemplos de ácidos.»

2. Pregunta de forma que solo haya una respuesta

Si la pregunta es vaga, la respuesta cambia cada vez. En lugar de «¿Fotosíntesis?», escribe algo como «¿En qué orgánulo se realiza la fotosíntesis?»: una pregunta que deje claro qué hay que responder. Tienes que poder saber al instante si la respuesta que recordaste coincide con el reverso.

3. Respuestas cortas

Si copias un párrafo entero del libro en el reverso, tendrás que recordar todo ese párrafo cada vez que repases. Reduce la respuesta a una palabra o una frase corta y, si hace falta una explicación, añádela en letra pequeña debajo de la respuesta.

4. Primero entiende, luego crea la tarjeta

Si conviertes en tarjetas algo que no has entendido, acabarás memorizando frases sin sentido. Primero entiéndelo con el libro o la clase y luego pasa a tarjetas solo los datos que necesitas recordar. Las tarjetas no sustituyen la comprensión: son una herramienta para retener lo que ya has entendido.

5. Escribe con tus propias palabras

En lugar de copiar tal cual las frases del libro, reescríbelas tal como las has entendido. Así vuelves a pensar en el contenido mientras creas la tarjeta, y se te queda grabado más tiempo.

6. Imágenes y diagramas, con capturas

Los contenidos difíciles de pasar a texto, como esquemas, gráficas o ecuaciones químicas, es más rápido y preciso pegarlos como imagen. Si pones en el anverso la imagen con solo la parte que debes memorizar tapada y en el reverso la imagen original, tendrás una tarjeta de completar huecos.

7. Lo que confundes, con opción múltiple

Si confundes a menudo conceptos parecidos, las preguntas de opción múltiple funcionan bien. Al poner como opciones los conceptos que te confunden, practicas distinguir «la diferencia entre esto y aquello». Más aún si en esa asignatura el examen real es de opción múltiple.

Cómo sacar partido a tus tarjetas

  • Organízalas en conjuntos por asignatura y en carpetas por tema, y podrás elegir solo la parte que necesitas estudiar.
  • Recuerda primero y después mira el reverso. Si miras el reverso enseguida, la tarjeta pierde gran parte de su eficacia.
  • Deja el calendario de repasos en manos de la app. En LQuiz, las tarjetas en las que pulsas «Lo sé» vuelven a aparecer al cabo de 1 día, 3 días, 7 días…, y las que marcas con «No lo sé», al día siguiente.

Dedicar un poco más de cuidado a una tarjeta al crearla te ahorra tiempo en cada repaso. Cuando hagas una tarjeta, pregúntate de vez en cuando: «¿Podré responder esto en unos segundos dentro de un mes?».

Pruébalo con LQuiz

Crea tus preguntas una vez y LQuiz te dirá cuándo repasarlas.

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